cropped-ninos20leyendo21*Immagine: Claudia Andrea Rodriguez

Mi piace leggere e scrivere
Ciao, il mio nome è Roland e io sono 10 anni e frequento il 5° anno al Collegio Santa Rosa del villagio Palominos a Piura.
Il mio villaggio è molto bello, ma mi piace anche viaggiare e vedere altri luoghi come Cuzco, Talara, Arequipa. Speriamo di viaggiare tanto molto presto. I miei genitori si chiamano Santos Morales e Orfelinda Juarez e ho 2 fratelli più piccoli a cui voglio molto bene e giochiamo molto in casa.
Mi piace leggere, la mia storia preferita è Teseo e il Minotauro. L’ho letto l’anno scorso insieme ad altre storie nella nostra sala di lettura, che è molto bella con pavimenti in gomma colorata. Non vedo l’ora di leggere più storie e imparare molto di più, perché quando sarò grande voglio essere un professionista e aiutare la mia fattoria.
Io vivo vicino alla scuola e ci arrivo molto velocemente, mio padre lavora tanto e mia mamma è impiegata in un piccolo negozio a casa mia. E’ lei che cucina e prepara cose molto deliziose. A tutti noi piace mangiare quando mio padre torna a casa dal lavoro, tutti insieme. Amiamo mangiare frutta perché dalle nostre parti nostri cresce tanta frutta ricca.
Quando arriva la professoressa Gabriela del progetto “Leggendo ho imparato a sognare” io sono felice e la scuola diventa come una vacanza. Mi piace leggere e scrivere, ho vinto più volte il concorso letterario nelle scuola, i miei genitori sono molto felici quando vinco. L’ultima volta mi sono classificato secondo e ha vinto il mio amico Kelvin, ed era molto felice.
Mi piace studiare e voglio finire tutta la scuola primaria e secondaria. Spero che vorrete venire a conoscere il mio villaggio. Grazie.
Rolando Morales Juarez – 10 anni
Tambogrande en Piura – Perù

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cropped-ninos20leyendo21*Image: Claudia Andrea Rodriguez

Me gusta leer y escribir
Hola, mi nombre es Rolando y tengo 10 años y curso el 5to grado de primaria en el Colegio Santa Rosa del caserío Palominos en Piura. Mi caserío es muy bonito pero también me gustaría viajar y conocer muchos lugares como Cuzco, Talara, Arequipa, ojala pronto pueda viajar. Mis papas se llaman Santos Morales y Orfelinda Juarez y tengo 2 hermanos menores y los quiero mucho y jugamos mucho en casa.
A mí me gusta mucho leer mi cuento favorito es Teseo y el minotauro, lo leí el año pasado cuando llegaron más cuentos a nuestra sala de lectura, que es muy bonita y con muchos colores y pisos de goma, espero seguir leyendo más cuentos y aprender mucho más, porque cuando crezca quiero ser un profesional y ayudar a mi caserio.
Yo vivo muy cerca del colegio y llego muy rápido, mi papá trabaja mucho y mi mamá atiende una tiendita en mi casa, ella es la que cocina y prepara cosas muy ricas, a todos nos gusta comer mucho, cuando mi papá llega de trabajar todos comemos juntos, siempre comemos frutas porque en nuestras parcelas crece una fruta muy rica.
Desde que la profesora Gabriela vino con los demás profesores, yo me alegro mucho y voy a las clases así este en vacaciones, como me gusta leer y escribir, he ganado varias años el concurso de cuentos, mis papas estaban muy felices cuando gane, este año quede en segundo lugar y gano mi amigo Kelvin y el estaba muy feliz.
Me gusta mucho estudiar y quiero terminar toda la primaria y secundario, ojala ustedes vengan a conocer mi caserío verán muchos lugares turísticos.
Gracias.
Rolando Morales Juarez – 10 años
Tambogrande en Piura – Perù

Mango20 minuti per arrivare
Mi chiamo Susanna, ho 10 anni e vivo nel villaggio di Palominos nel distretto di Tambogrande in Piura, nel nord del Perù. Il mio paese è molto bello, ha molti luoghi turistici come la “Collina belvedere” e a me piace andare al fiume a nuotare o giocare nel canale. Nel nostro paese crescono manghi, limoni, avocado, frutti della passione, molti yuccas e cotoni. Mio padre si alza molto presto per lavorare nei campi e la mia mamma resta a casa a preparare il cibo per me e i miei fratelli. Ha anche molto lavoro da fare, ogni giorno deve andare a prendere l’acqua in secchi in modo da poter cucinare e lavare, lei è molto forte.
Sono felice di studiare nella mia scuola e ogni giorno devo camminare per circa 20 minuti per arrivarci. Ho molti amici e parliamo tanto e ci piace giocare durante la ricreazione.
Mi piace studiare molto e da qualche anno grazie ai miei amici di “Un sogno imparato a leggere” mi piace tantissimo. Grazie a loro che ci portano storie, ho letto molti libri e visto molti posti e ho imparato molte lezioni.
Ci rallegriamo ogni volta che arrivano, sono molto buoni e ci insegnano molto, anche i miei genitori ne sono contenti e vanno alle riunioni quando li invitano. L’anno scorso ho vinto un concorso di pittura e sono stato molto felice di ricevere il mio premio e quando mia mamma ha fatto uno spettacolo di marionette per me, sono stata contenta di vederlo. Spero di continuare a scrivere per voi tutti, raccontando la mia vita qui nel mio villaggio di Palominos.
Grazie mille.

Susana Cruz Villegas – 10 anni
Tambogrande en Piura – Perù

Mango20 minutos para llegar
Yo llamo Susana y tengo 10 años vivo en el caserío de Palominos en el Distrito de Tambogrande en Piura que esta al norte del Perú, mi caserío es muy bonito tiene muchos lugares turísticos como el “Cerro mirador” y a mi me gusta ir al rio a nadar o jugar en el canal, en nuestro caserío crecen el mango, limones, paltas, maracuyás, muchas yucas y algodones. Mi papá sale muy temprano a trabajar en las parcelas (chacras) y mi mamá se queda en casa cuidándonos y preparándonos la comida a mí y a mis hermanos, ella también trabajo mucho y todos los días tiene que ir a traer agua en baldes para que pueda cocinar y para poder lavarnos, ella es muy fuerte.
Todos los días voy feliz a estudiar a mi colegio y tengo que caminar como 20 minutos para poder llegar a él, tengo muchas amigas y con ellas conversamos mucho y nos gusta actuar en el recreo.
A mí me gusta estudiar mucho y hace algunos años por mis amigos de “A soñar aprendí leyendo” me gusta leer hartísimo y gracias a ellos que nos traen cuentos, he leído muchos libros y he conocido muchos lugares y he aprendido muchas lecciones. Nosotros nos alegramos cada vez que ellos llegan, son muy buenos y nos enseñan mucho, mis papas también se alegran y van a las reuniones cuando los citan y por cierto el año pasado gane un concurso de pintura y estuve muy feliz de recibir mi premio y cuando mi mamá hizo un show de títeres para mí, me alegre mucho de verla. Espero poder seguir escribiéndoles y contándoles de mi vida aquí en mi caserío de Palominos. Muchas gracias.
Susana Cruz Villegas – 10 años
Tambogrande en Piura – Perù

velo ragazzeDecidirse por el velo
La confusión me ofuscaba y me enceguecía el corazón volviéndome rara y desorientada. No sabía si desilusionar a mi madre o a mis amigos. No sabía si ponerme el velo o no. A una parte de mí le importaba la alegría y la confianza de mis padres, pero la otra parte me gritaba que no lo hiciera porque habría echado a perder ese vínculo que se llama amistad con personas queridas. Yo, sinceramente, me quería poner el velo, porque me habría sentido más cercana a Dios, pero me daba miedo. Al día siguiente, busqué a mis papás y les dije que me iba a cubrir el cabello. Ellos me miraron con estupor, después me abrazaron, y me dijeron que nunca me iba a arrepentir. Pasé la noche despreocupada y con insomnio. Amaneció pronto, la aurora adornada con una corona grande de oro. Me desperté y me dirigí a la parada del bus. Todos me miraban y hablaban de mí. Yo fingía no oír, trataba de no pensar, pero era casi imposible. Me daban ganas de llorar, pero me di coraje y me subí al bus. Allá estaba mi mejor amiga, conocida hace muchos años. Al principio, no me reconoció, pero después me abrazó y me felicitó. En seguida, la niebla  que ofuscaba mi corazón  se cambió en alegría y felicidad. De mala gana, tuve que bajarme del bus para dirigirme al colegio.

Estaba extrañamente tranquila, pero en el fondo subsistía siempre ese sentimiento que arruinaba todo y que me hacía sentir insegura de lo que había decidido. Caminé con un paso rápido pero titubeante, porque ya se me había hecho tarde. Cuando entré al salón, todos se voltearon para mirarme,  sorprendidos y disgustados. Para mí fue como si me hubieran dado una cachetada en el medio de la cara. Mi corazón se dividía entre dolor y orgullo. Con la cabeza en alto, respondí a sus miradas y a sus comentarios. Pero dentro de mí sentí que los odiaba porque me juzgaban, porque no me aceptaban; los odiaba porque no eran capaces de reflexionar sobre las ofensas que me lanzaban y sobre el efecto que causaban. No me dejé atemorizar porque mi orgullo era para mí más importante que cualquier otra cosa. Para mí era importante respetar en algo mi religión, pero era imposible hacerlo entre esas personas ignorantes. Cuando llegó la hora del recreo, bajamos al patio. Como yo esperaba que no fuera a suceder, todos me miraban y se reían de buena gana; no se daban cuenta que cada uno de sus comentarios entraba derecho a mi corazón y me hería. En nuestro colegio había un grupito de muchachos, considerado el de “los chachos”. Uno de ellos se me acercó  y me dijo en la cara que yo era muy fea con esa cosa sobre la cabeza y que nadie me volvería a mirar. Yo le contesté con resolución: “Uno: ¡esta cosa tiene un nombre! Dos: ¡No te metas en lo que no cabes! Tres: ¡Desaparece o te rompo la cara!”. El vomitó toda una serie de insultos. Entonces, yo le contesté de la misma manera: “¿Alguna vez te has mirado al espejo?”. Después concluí diciéndole que no me interesaba lo que él pensara de mí, y mucho menos me interesaba él. Me fui al baño a derramar lágrimas amargas, lágrimas que me rompían el corazón. Sufría en silencio sin que nadie me consolara. No contaba con nadie a quien confiarle mis secretos. Definitivamente, estaba completamente sola. Me sentía fea. Había perdido mi autoestima por culpa de aquellas personas  que me habían hecho sentir especial desde el inicio del año escolar, pero que voltearon la cara cuando me vieron con velo. La tristeza colmaba mi pecho.

Finalmente, llegó la hora de salir del colegio. Cuando llegué a mi casa, le conté a mi mamá lo que había pasado. Traté de describirle el dolor que había sentido, pero ella me dijo simplemente que ignorara y perdonara. Yo le dije que era difícil e inútil quitarse algo de la cabeza cuando está grabado indeleble en el corazón. Lo mismo pasó todos los días siguientes: fui ofendida y lloré, pero mi orgullo estaba por encima de cualquier emoción. Seguí poniéndome el velo. Mientras tanto, le confiaba mis sueños y mis sentimientos al Cielo porque era la única manera de liberar un poco mi corazón de los sufrimientos.
Me sentía amada y protegida por Dios.
Meryem Moussamih (Marocco), Scegliere il velo, in Lingua Madre Duemilatredici. Racconti di donne straniere in Italia (Edizioni SEB27)
Traductor: César Bruno

velo ragazzeScegliere il velo
La confusione mi annebbiava e mi accecava il cuore rendendomi strana e disorientata. Non sapevo se deludere mia madre o i miei amici. Non sapevo se mettere il velo o no. Una parte di me ci teneva alla gioia e alla fiducia dei miei genitori, ma l’altra parte mi gridava di non farlo perché avrei rovinato quel legame chiamato amicizia con delle persone care. Io sinceramente il velo lo volevo mettere, perché mi sarei sentita più vicina a Dio, ma avevo paura.
Il giorno dopo andai dai miei genitori e dissi loro che mi sarei coperta i capelli. Loro mi guardarono stupiti, poi mi abbracciarono, dicendomi che non mi sarei mai pentita. Trascorsi la notte spensierata e insonne. La mattina spuntò presto, ornata da una grande corona d’oro. Mi svegliai e andai alla fermata dell’autobus. Tutti mi guardavano e parlavano di me. Io facevo finta di non sentire, cercavo di non pensare, ma era quasi impossibile. Avevo voglia di piangere, ma mi feci coraggio e salii in autobus. Lì c’era la mia migliore amica, conosciuta tanti anni fa. All’inizio non mi riconobbe, ma poi mi abbracciò e mi fece tanti complimenti. Subito la nebbia che offuscava il mio cuore fu mutata in gioia e felicità. A malincuore dovetti scendere dall’autobus per avviarmi verso scuola. Ero stranamente serena, ma in fondo c’era sempre quel sentimento che rovinava tutto quanto e che mi faceva sentire insicura della mia scelta. Mi avviai con passo veloce e incerto, perché ero già in ritardo.
Quando entrai in classe, tutti si voltarono a guardarmi stupiti e disgustati. Per me fu come ricevere uno schiaffo in pieno viso. Il mio cuore si divideva tra dolore e orgoglio. A testa alta risposi ai loro sguardi e ai loro commenti. Ma dentro di me sentivo di odiarli perché mi giudicavano, perché non mi accettavano; li odiavo perché non erano capaci di riflettere sulle offese che mi rivolgevano e sull’effetto che creavano. Io non mi feci intimorire perché tenevo al mio orgoglio più di ogni altra cosa. Ci tenevo ad avere un po’ di rispetto verso la mia religione, ma era impossibile averlo tra quelle persone ignoranti.
Arrivata la ricreazione, scendemmo in cortile. Come speravo non accadesse, tutti mi guardavano e ridevano di gusto; non si accorgevano che ogni loro commento mi entrava dritto nel cuore ferendomi.
Nella nostra scuola c’era un gruppetto di ragazzi, considerato quello dei più “fighi”. Uno di loro venne da me e mi disse in faccia che ero brutta con quella cosa sulla testa e che nessuno mi avrebbe più guardata. Io gli risposi risoluta:
«Uno: questa cosa ha un nome! Due: non sono affari tuoi! Tre: sparisci sennò ti spacco la faccia!»
Lui vomitò una serie di insulti. Allora io risposi alla stessa maniera: «Ti sei mai visto allo specchio?».
Poi tagliai corto dicendo che non ero interessata a quello che pensava di me, né tanto meno a lui. Andai in bagno a piangere lacrime amare, lacrime che mi spezzavano il cuore. Soffrivo in silenzio senza che nessuno mi consolasse. Non avevo nessuno a cui confidare i miei segreti. Ero ormai completamente sola. Mi sentivo brutta. Avevo perso la mia autostima per colpa di quelle persone che mi avevano fatto sentire speciale sin dall’inizio dell’anno scolastico, ma che hanno voltato la faccia quando mi hanno vista velata. La tristezza mi colmava il petto.
Finalmente giunse l’ora di uscire da scuola. Arrivata a casa, raccontai a mia madre quello che mi era successo. Cercai di descriverle il dolore provato, ma lei mi disse semplicemente di ignorare e perdonare. Io le dissi che era difficile e inutile togliere qualcosa dalla testa quando è impressa indelebile nel cuore.
Così successe per tutti i giorni seguenti: venni offesa e piansi, ma il mio orgoglio superava qualsiasi emozione. Continuai a mettere il velo. Intanto confidavo i miei sogni e i miei sentimenti al Cielo perché era l’unico modo per liberare un poco il mio cuore dalle sofferenze. Mi sentivo amata e protetta da Dio.
Meryem Moussamih – 19 anni (Marocco)
Scegliere il velo
, in Lingua Madre Duemilatredici. Racconti di donne straniere in Italia (Edizioni SEB27);

dia-del-nino-en-ecuador-nicaragua-y-portugal-13846547808kn4gIl mio compleanno
Il giorno del mio compleanno è trascorso molto bene insieme ai miei cugini. L’hanno organizzato il mio papà e la mia mamma. Siamo andati in piscina ed è stato molto bello, ho avuto abbastanza regali e mi sono sentito felice. E poi ero con la mia famiglia e con gli miei amici ed era proprio la festa che desideravo.
E così c’è stato un giorno bellissimo, ho avuto i miei cugini vicino a me, i miei zii e tutta la mia bella famiglia. Ci siamo divertiti un sacco io e la mia famiglia. Questo è stato il giorno del mio ultimo compleanno
Nayeli García Zambrano – 10 ani
Escuela Caupolicán Marín (Bellavista – Sta. Cruz – Galápagos)

Mi cumpleaños
Un día pasé muy bien en mi cumpleaños yo con mis primos. Nos metimos a la piscina y entonces ese cumpleaños me lo hicieron mi papá y mi mamá y estuvo muy bonito mi cumpleaños, y me dieron bastantes regalos y ese día fue muy feliz para mí. Y entonces me fue bien con mi familia y también fueron mis amigos y fue una fiesta muy grande y yo quería esa fiesta tan hermosa que me hicieron con toda mi familia. Y así con mi fiesta tan hermosa, tuve acerca a mis primos, mis tíos y toda mi familia hermosa.
Ese cumpleaños yo me divertí con toda mi familia. Nos divertimos tanto en mi cumpleaños que me hicieron, la pasé muy divertida con mi familia y ese fue mi día.
Nayeli García Zambrano – 10 años
Escuela Caupolicán Marín (Bellavista – Sta. Cruz – Galápagos)

dia-del-nino-en-ecuador-nicaragua-y-portugal-13846547808kn4gLa giornata del bambino
E ‘stata una giornata molto importante per me e la mia famiglia quando e siamo andati a fare una passeggiata con alcuni amici a Baltra.
Abbiamo condiviso il cibo e i giochi, dopo aver nuotato in spiaggia. Poi abbiamo anche ballato insieme.
Passata la festa della giornata del bambino, siamo andati a fare il bagno di nuovo sulla spiaggia, abbiamo visto mante, tartarughe marine, tambuleros, leoni marini. Purtoppo un’amica è caduta su un sasso e si è rotta una gamba, l’hanno curata subito ma ha sentito molto dolore.
Abbiamo trascorso tutta la serata sulla spiaggia e poi ci siamo salutati amici e siamo tornati alle nostre case. E’ stata una giornata molto speciale, vissuta tra amici e famiglie
Emely Damaris Laz Chavez – 10 anni
Escuela Caupolicán Marín (Bellavista- Sta. Cruz – Galápagos)

El día del niño
Era un día muy importante para mí, mi familia y yo nos fuimos de paseo a Baltra con unos amigos.
Compartimos comida, juegos, después nos bañamos en la playa. Después nos hicieron bailar y compartimos entre amigos y familia.
Después de la fiesta del día del niño, nos fuimos a bañar otra vez en la playa, vimos mantarrayas, tortugas marinas, tambuleros, lobos marinos. Después una amiga se cayó de una piedra y se rompió la pierna, la curaron y le dolía mucho.
Pasamos toda la tarde en la playa y después nos despedimos de los amigos y nos regresamos a nuestras casas y fue un día muy especial, convivir entre amigos y familias.
Emely Damaris Laz Chavez – 10 años
Escuela Caupolicán Marín (Bellavista- Sta. Cruz – Galápagos)

 

 

snorkel-deniaUn giorno
alle Galápagos
Un sabato, il Parco Nazionale Galapgos ha invitato tutti noi figli delle guardie del parco a partecipare in gruppo ad una attività di Snorkeling. Quando siamo andati nel luogo che ci avevano proposto, abbiamo visto un video con cui ci hanno dato le istruzioni e ci hanno mostrato le specie animali che avremmo potuto vedere. In una parte del video il signore che dirigeva il team ci ha mostrato come usare la maschera. Quindi abbiamo preso tutti i nostri bagagli e siamo andati alla spiaggia di La Estaciòn, dove abbiamo messo tuta, pinne, maschera e boccaglio.
Il nostro primo giro sott’acqua è stato bellissimo perché abbiamo visto nuove specie di animali acquatici e piante del mondo subacqueo. C’erano parti dove l’acqua era fredda e l’altra calda. Infine abbiamo mangiato uno spuntino e questo tutto quel che è successo in quel giorno.
Malena Guerrero – 11 anni
Escuela Caupolicán Marín (Bellavista – Sta. Cruz – Galápagos)

Un día en las Galápagos
Un día sábado el Parque Nacional Galápagos invitó a todos los hijos de los Guardaparques a un grupo de Snorkel donde pudimos participar. Cuando fuimos al lugar donde nos citaron, fue ahí donde vimos un video donde nos daban instrucciones y las especies que podríamos ver. A parte del video, el señor que nos dirigió nos indicó cómo usar la máscara y todo el equipo. Cogimos todo nuestro equipaje y nos fuimos a la playa de La Estación, donde nos pusimos el traje, las aletas, la máscara y el snorkel.
Nuestra primera vuelta bajo el agua fue hermosa porque vimos otra clase de especies acuáticas y otra clase de mundo submarino. Hubieron partes donde el agua estaba fría y otras caliente. Comimos un refrigerio y fue todo en ese día.
Malena Guerrero – 11 años
Escuela Caupolicán Marín (Bellavista – Santa Cruz – Galápagos)